El Conde de Saint Germain

Vamos a hablar de un personaje tan fascinante como misterioso, un viajero, cortesano, místico, espía, amigo y consejero de reyes y aristócratas.

Un aventurero que se paseó por las principales cortes europeas durante el siglo XVIII, y donde, debido a su encanto y particulares habilidades siempre destacó, estamos hablando del conde de Saint Germain.

El conde fue una figura social, rica y talentosa de su época, objeto de cientos de rumores, se decía que durante todo un siglo mantuvo la apariencia física de un hombre de 45 años mientras que contaba a sus amigos que su edad era superior a los 300. También se afirmaba que era alquimista, mago, inventor, diplomático, lingüista y mucho más.

En cierta forma, la cantidad de leyendas que giran en torno a su figura hacen que sea bastante difícil separar el personaje histórico del mito. Saint Germain es una figura recurrente en las historias de varias organizaciones ocultistas contemporáneas, que desde fines del siglo XIX lo han adoptado como un avatar. Entre éstas, por nombrar algunas, podemos encontrar La Teosofía, El Rosacruzismo y otras corrientes gnósticas.

La fecha de su nacimiento es muy difícil de establecer ya que varía según la fuente, pero casi todas las crónicas lo ubican entre 1694 y 1.710. Lo mismo ocurre con su nacionalidad y su familia ya que, Saint Germain acostumbraba a contar historias familiares diferentes así también utilizaba una amplia variedad de nombres y títulos, una práctica aceptada y común entre la nobleza de ese momento.

Distintas crónicas coinciden al describir su apariencia física, él era un hombre de mediana estatura, de manos delicadas y pies pequeños, con el cabello muy negro y ojos marrones de mirada penetrante, sus características faciales más evidentes eran la nariz aguileña y un hoyuelo en la barbilla.

El conde Horace Walpole escritor y parlamentario británico, quien conoció a Saint Germain en 1749, escribió una carta publicada más tarde por la Universidad de Yale en la que mencionaba que Saint Germain hablaba con fluidez varios idiomas incluidos francés, alemán, holandés, ruso e inglés, pero se notaba que ninguna de esas era su lengua materna, y que a juzgar por su acento quizás el español o el portugués podrían ser su idioma natural.


San Germain
Maestro Ascendido Saint Germain

Yo Soy


Hoy vamos a hablar, comentar y recomendar una de sus obras: "El Libro de Oro de Saint Germain".

Este libro expresa la Sagrada Enseñanza que el Maestro Ascendido Saint Germain nos ha legado. Al estudiar y meditar sus enseñanzas, el lector alcanza la protección, libertad y la elevación.

El concepto principal, sobre el que gira la obra es la expresión "YO SOY". Esta alocución refiere a < la actividad de la Vida >, que es < Dios en Acción >. Por esto cuando pronunciamos "Yo Soy" nos abrimos a la Magna Energía que se expresa en dicha fórmula.

Cada vez que te sientas gozoso y lleno de impulsos. Aprovéchalo, úsalo y decreta.

Cuando nos queremos remitir a nosotros decimos por ejemplo: "Yo Soy mujer", "Yo Soy anciano", "Yo Soy periodista", "Yo Soy abuelo", "Yo Soy Pablo", etc. De tales presentaciones, podemos vislumbrar que la primera expresión de cualquier ser individualizado, tanto a nivel de nuestro pensar, sentir y decir, es "Yo Soy".

La Magna Energía tiene carácter divino y encuentra su modo de manifestación a través de nosotros. De allí la importancia de comprender que al decir "Yo Soy" estamos frente a la presencia de Dios en Acción. Si recurrentemente nos repetimos frases del tipo: "No puedo", "No se", "No tengo", "No soy", no sólo estoy negando a Dios, sino también me estoy negando a mi mismo. En este sentido, es primordial que comiences a cambiar tu forma de concebirte, pues, pese a que la Divina Presencia habita en ti, en tu corazón, si bloqueas su accionar ella no puede expresarse en y a través de ti. Las partículas que te conforman son divinas, son perfectas, de allí que la abundancia y la plenitud reinen en tu vida. Cuando por alguna razón sientas que esto deja de manifestarse, solo tienes que declarar que nada que este fuera de la perfección y la divinidad puede encontrar en ti lugar para expresarse.

Muchas veces caemos en la desesperación de ver inmediatamente aquello que anhelamos, pues no somos capaces de ver los invisibles hilos que se entretejen ante nosotros para que puedan desarrollarse y cumplirse nuestros anhelos más profundos y puros. Si hemos decretado que algo se manifieste, solo debemos confiar y esperar, pues lo deseado ha sido concedido. Solo hay que estar abiertos y dispuestos a recibir aquello que nos pertenece, que nos merecemos. 

Debes saber que cuando tú decretas algo constructivo, es Dios el que te está impulsando a actuar.

Las cosas operan de acuerdo a dos variables: la intensidad de tus sentimientos y a la velocidad de tu propia aceptación. Si aun no visualizas tus pedidos, revisa estos aspectos antes de objetar que estos Reglamentos Divinos no funcionan. Las expectativas de sentir un cambio radical en tu vida al promulgar la expresión "Yo Soy", quizás te invaliden de percibir cómo ella empieza a emerger en tu vida.


Una cuestión muy importante es que la mayoría de la gente va en busca de la felicidad tras objetos o situaciones externas, se mueven como si desconocieran el manantial inagotable que anida en su ser. Recuerda que tu alrededor está lleno de apariencias compuestas por imperfecciones, que operan como atractivos anzuelos, en los que caes a menudo preso de una inocencia que te hace ir tras cosas que no necesitas pero que todo el mundo reclama.


Círculo electrónico


Constituye un círculo o cinturón mágico que naturalmente envolvía al ser humano en los inicios de su individualización. Con el transcurrir del descenso de la conciencia, este anillo fue sufriendo pequeñas grietas hasta que acabó por desintegrarse, su estado puro de conciencia había sufrido la impregnación de la densidad y de la imperfección.

Pese a haberse contaminado la energía de ese círculo electrónico en nuestro descenso, si trabajamos para reconectarnos con dicho principio activo de Divinidad podemos volver a cubrirnos con él. Al hacerlo, nos protegemos de malas vibraciones y al mismo tiempo, protegemos a esa fuerza lumínica, poderosa y pura para que no vuelva a sufrir filtraciones.

Al invocar la Ley del Perdón logras liberarte de todas tus ataduras del pasado, sólo tienes que dejar que actúe en ti la Llama Violeta Transmutadora, que es la Activa Presencia de Dios actuando.

Cuando nos envolvemos en este anillo energético, nos inundamos de Amor Divino, nada puede corrompernos si instalamos y cultivamos esa energía divina en nosotros. Ten presente que mientras estemos en este plano estamos expuestos a conectar con vibraciones bajas, imperfectas y humanas. Para trascender, tenemos que elevar nuestra frecuencia vibratoria protegiéndonos a nosotros mismos y a los espacios en los cuales nos movemos. Inunda tu alrededor proyectando la Presencia Divina. Recuerda que:



Todo logro permanente debe ser resultado del esfuerzo consciente de cada individuo.


Esta obra recopila 33 de sus discursos. La mayoría pertenecen al año 1932, 2 al año 1933, 3 al año 1934 y 1 al año 1935.

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