Vendedor de Sueños - El valor de una coma


Cuando un vendedor de sueños te enseña el valor de una coma

Vendedor de Sueños es un film que se estrenó el 8 de diciembre de 2016 en Brasil. Ese año fue una liberación para mi... y exactamente ese día también lo fue para una persona que amo profundamente... Las casualidades no existen sino las causalidades, por alguna razón, 3 años y medio después esta película se impone, en una importante empresa de contenidos audiovisuales, como la tercera más vista en Argentina...


Sinopsis y análisis de la película

La película relata la historia de un mendigo que salva a un psicólogo de suicidarse... y le devuelve las ganas de vivir, mostrándole una manera distinta de ver el mundo antes sus ojos.

¡Cuántas veces vagamos por el mundo desorientados, o en el peor de los casos seguros de nuestros andar pero con objetivos completamente ajenos a nosotros! Diremos que los mamamos porque vimos correr a todos detrás de las mismas metas, y sin interrogarnos internamente, decidimos perseguirlos también. Todo el mundo no puede estar equivocado, o si...¿?

Julio Cesar, psicólogo prestigioso, no puede soportar haber arruinado la vida de su hijo, demandándole ser el mejor en todo lo que se desempeñaba y hundiéndolo a incesantes frustraciones por nunca alcanzar las expectativas... Decide subir al piso 21 y terminar con la agonía, propia por supuesto, y acrecentar la de su hijo, aunque el no pudiese registrarlo. Ensimismado en su dolor, y no pudiendo abstraerse del fracaso de haber arrojado a su hijo a las fauces de una sociedad sedienta que nunca esta satisfecha con lo que podamos ofrecerle, lo dejó desnudo y desvalido, sin recursos y sin un padre que le pudiese decir, "tranquilo todo esta bien. Solo tienes que hacer lo que te haga feliz".

Mellon Lincoln es un indigente que se dedica a Venderle Sueños a la gente. Su tarea consiste en utilizar el Método Mayeútico de Sócrates. Dialoga con la gente para generar que reflexionen sobre el modo en que están eligiendo vivir sus vidas. El nunca dice su nombre y hasta el final de la película no se devela su identidad. El lo tuvo todo, prestigio, poder, dinero, fama y una familia. El orden en que son presentados sus logros, es absolutamente intencional. Pero en un abrir y cerrar de ojos, todo lo que tenía se extinguió y ya nada fue igual.

Cuando se sube al edificio donde esta a punto de saltar Julio Cesar, lo interpela diciendo que si sabe que al hacerlo se convertirá en un asesino. Julio no entiende la observación y se vuelve para mirarlo. El mendigo le dice que si se tira, su calvario terminará pero comenzará otro peor, el de sus familiares y amigos a quienes habrá logrado matar en vida.

Habiéndolo convencido de no suicidarse, el psicólogo y el indigente transcurren el resto del día juntos y pasan la noche en la particular casa del "Vendedor de Sueños".

Al día siguiente, Julio Cesar lo vuelve a ver en acción a su salvador Mellon Linconln. Ingresan en un velorio en donde todos lloran desconsoladamente. Exclama porque hacen eso con el pobre difunto y entre hermosas palabras les dice: "El ser humano no deja de existir cuando su corazón deja de latir". El clima del lugar paso de ser sombrío a una cálido recinto lleno de recuerdos de amor.

Pero esa no fue la única escena que compartieron juntos, el psicólogo también pudo ver a su nuevo amigo salvando a un niño de ser apresado por robar a una anciana. Logró conmover a la mujer diciendo que el pequeño podría ser su nieto y que "el primer perdonado es el que perdona y no el perdonado".

El film tiene varios momentos donde el Vendedor de Sueños, habla a multitudes de personas, en  conferencias improvisadas pero exitosas. Sus palabras comienzan a producir la caída abrupta del mercado de valores. En cada uno de sus discursos el ponía el foco en la ataduras que el capitalismo ha sabido tejer para mantenernos, sumisos, obedientes y vacíos. Sus palabras eras recogidas por sus oyentes para darle un giro a su vida.

Los empresarios más damnificados por sus discursos anti-capitalistas idearon una conspiración para aniquilarlo... Pero sus intentos no pudieron frenar la repercusión viral que este Vendedor de Sueños había adquirido. Erigido como un líder emergente de la época, y con la intención de los más poderosos del mercado, su historia personal salió a la luz.

Una historia donde la salud mental, el poder y los afectos se combinan para interrogarnos por nuestras prioridades en la vida. En este punto, viene a mi mente, un episodio vivido hace 18 años atrás. Mientras realizada mis pasantes en mi último año de secundaria, un paciente del Hospital Liniers, hoy llamado "Ellerman", expresó: "La gente de afuera  piensa que estamos locos, pero en realidad los locos son ellos". Esa frase se grabó en mi hasta el día de hoy. Ellos en muchos casos fueron abandonados por el sistema, pero oportunamente ellos también eligieron abandonarlo. Poco les importan los horarios, la vestimenta, los mandatos sociales. Ahora que lo pienso, en ese punto, es más sano vivir así... No estoy haciendo apología de la locura, solo declaro, que a veces ser parte de una sociedad es opresora y sofocante. Hay tiempos y reglas para todo, menos para ser feliz.
Destaco una frase de la película.

Si todo tiene que estar bien a nuestro alrededor para ser felices, somos entonces esclavos de las circunstancias.


¿Saben que le ofreció el indigente al psicólogo, cuando estaban la cornisa del piso 21? Una coma, si una coma. ¿Sabes cuál es el valor de una coma? Una coma, permite hacer una pausa y seguir escribiendo en la vida... Allá por el año 2016, me vendieron una coma y hasta hoy estoy agradecida a la persona que me la ofreció. Porque como dijo el mendigo:

"El secreto del éxito esta en aquello que el dinero no puede comprar".

Vendedor de sueños


Hoy en el año 2020, tenemos la dicha de haber recibido una coma colectiva si se quiere decir, una coma universal que nos obliga a todos a parar, y mirar nuestro interior, preguntarnos si somos felices y continuar escribiendo.

No todos los días se tiene la dicha de que venga un vendedor de sueños y te venda una coma. Hoy contamos con esa posibilidad. Hoy tenemos ese tiempo, para elegir que hacer el resto de nuestra vida.  Hoy elegimos si cuando este aislamiento social preventivo y obligatorio queremos volver a ponernos el grillete en nuestro tobillo o si decidimos cortar para siempre las cadenas que nos impiden ser libres, conscientes, plenos y felices.

Yo estoy sentada acá escribiendo, aprovechando una de las cosas más lindas que compre en mi vida, una coma. Vos, ¿ya elegiste, lo que vas a escribir después de esta coma?



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