Lemuria y Atlántida civilizaciones perdidas

Lemuria y Atlántida - Cuna de la Humanidad


En un principio, dice una hipótesis científica, nuestro planeta azul se presentaba como un único bloque terrestre, la Pangea. Progresivamente, comenzó a dividirse en los actuales continentes. Fue un proceso de miles de años, del cual tenemos evidencias geológicas y arqueológicas. Cuando intentamos imaginariamente reunir las partes, nos encontramos con que hay piezas que sean perdido, diremos hundido. Esas partes corresponden a los Continentes Lemuria y Atlántida civilizaciones perdidas, cuna de nuestra humanidad.


Cuando observamos la flora y la fauna de nuestro planeta nos encontramos con mismas especies que se encuentran en distintos continentes. De igual manera, existen indicios de civilizaciones geográficamente distantes que tienen costumbres similares tanto en su expresión artística, arquitectónica como lingüística. 

¿Cómo pudo producirse este fenómeno? Respondemos, el globo terráqueo no siempre estuvo organizado como lo vemos en la actualidad. E incluso, hoy en día, continua sufriendo modificaciones producto, en mayor parte, del movimiento de las placas tectónicas.
Lemuria y Atlántida civilizaciones perdidas

Lemuria nuestra Madre Tierra

Comenzaremos hablando de Lemuria. Esta es considerada la tierra madre, en donde todo comenzó. Su ubicación se encontraba entre las costas de Asia, Oceanía y la parte oeste de América, en el Océano Pacífico. Era un continente muy grande. Algunos historiadores discriminan entre la existencia de Lemuria y otro continente perdido cercano a este, llamado Mu.

Hay muchísima información circulado sobre el continente perdido, aquí trataremos de presentarlo de una manera ordenada; aclarando que en algunos pasajes hay versiones encontradas sobre su origen, incluso sobre su propia existencia.

Según las fuentes que consultamos, Lemuria es donde se inició la raza humana. Se trataba de un continente con vibración femenina, que se destacó por su elevado nivel espiritual. Si bien, se trató de una sociedad que no conoció los avances de la tecnología, se destacó por un sistema social de comunicación a través del pensamiento.

Los habitantes de Lemuria eran seres que veneraban un Dios que no era visible e incluso podemos decir desconocido, pues adoraban aquello que estaba más allá de luna y las estrellas.

El nombre que se le adjudicó a estas tierras, se debió a la gran cantidad de lemures, tipo de mono, que habitaban por doquier. Algunos investigadores mocionan que aquel eslabón perdido entre los primates y el hombre serían los lemurianos, seres que caminaron nuestro planeta hace aproximadamente 14.000 años atrás. 

Lemuria sufrió una violenta destrucción y sus supervivientes huyeron a otras tierras, estableciéndose en lo que hoy conocemos como China, Japón, nativos Norteamericanos, Mayas, Aztecas e Incas.


La tecnológica Atlántida

Hace aproximadamente 8000 años atrás, una sociedad vivió al norte del Océano Atlántico, en medio de América, Europa y África. Sus habitantes se llamaron Atlantes y constituían una raza de hombres con una capacidad tecnológica asombrosa, inclusive superior a la existente en la comunidad científica actual. Eran seres abocados a la adoración del intelecto y despreciaban a todo aquello que no movilizara sus recursos en forma progresista. Por este motivo, los atlantes nunca se llevaron bien con los lemurianos. 

Otra de las características que los diferenciaba con Lemuria, era que la Atlántida era un continente de vibración masculina.

Los Atlantes eran gigantes guerreros y poseían un afán de conquista y arrogancia. Ganaron casi todas sus guerras, pero finalmente también sucumbieron a la destrucción. Sin embargo, su legado permaneció entre sus sobrevivientes que se diseminaron por toda la tierra. Uno de los imperios más reconocidos que se enriqueció con este éxodo fue Egipto.

Con lo desarrollado hasta aquí podemos estar de acuerdo que estas antiguas civilizaciones lejos de ser primitivas poseían niveles de desarrollo por encima a los que hemos conquistado en nuestro presente.

¿Cómo es posible que fueran tan desarrolladas estas civilizaciones?

La ciencia respondería, es un misterio. Como lo hace con todo lo que no tiene una explicación objetiva.

Los relatos mitológicos nos dicen otra cosa. En ellos nos hablan de portales cósmicos, puertas de conexión directa con el cosmo por donde seres de luz, amor y conocimiento entraban. Tanto los conocimientos espirituales que poseían los Lemurianos como los saberes tecnológicos que tenían los Atlantes, no provenían de nuestro mundo, sino que era información provenientes de seres extraterrestres.


Pero, ¿cómo dos civilizaciones tan avanzadas pudieron desaparecer?

Lemuria y Atlántida son dos continentes perdidos, diremos dos civilizaciones perdidas que ha oficiado de cuna de nuestra humanidad. Sus evolucionados modos de vida los convirtieron en los blancos perfectos para aniquilar. 

Hipótesis de la extinción de Lemuria y Atlántida
  • Una hipótesis científica explica que la tierra sufrió el impacto de algún cuerpo celeste. 

Entre el planeta Marte y Júpiter existía un planeta llamado Thamat o Maldek. Este se destruye y forma el cinturón de asteroides de nuestra galaxia. Dos fragmentos fueron atrapados en la gravedad de la Tierra y permanecieron orbitando nuestro planeta junto a la Luna durante un periodo de tiempo que se desconoce. En un momento estos caen sobre la Tierra, impactando el primero en la Atlántida y el segundo en Lemuria. Esto se corresponde con la Fosa de Puerto Rico que pose 8.605 mts. de profundidad, ubicación actual del Triángulo de las Bermudas. En sus profundidades cayó la Atlántida. En cuanto  Lemuria, se hundió en lo que se conoce como Fosa de las Marianas a 11.034 mts. de profundidad. Ubicación actual del Triángulo del Dragón. En estas zonas, hay variaciones del campo magnético y oscilaciones magnéticas que interfieren en el correcto funcionamiento de los instrumentos de navegación. En dichas zonas han desparecido tanto aviones como barcos.

  • Otra hipótesis mitológica en este caso refiere a que la Tierra fue invadida por entes oscuros. 
Estos entes descubrieron los portales cósmicos que utilizaban los seres de luz, y decidieron ingresar por estos a nuestro planeta. La infección fue de tal consideración que las razas cósmicas tuvieron que envolver al planeta para protegerlo y también al resto de la galaxia. La Gaia (Tierra) pasó a estar en cuarentena. Nadie podía ingresar, pero tampoco se podía salir. Esto desató un caos terrible donde las guerras cobraron protagonismo. El planeta tembló, producto de tales luchas y de las armas con las que se daban muerte, tras un cataclismo, Lemuria y Atlántida se hundieron.

Esto me invita a pensar que nuevamente estamos en una cuarentena o confinamiento global. En este caso, como expresaré más adelante, los entes anti-lumínicos están agotando sus últimas estrategias para continuar teniéndonos como sus esclavos.


Los reptilianos y su sed de dominación

La raza reptil es una raza oscura que luego de arruinar su mundo, comenzó a buscar recursos para intentar recuperarlo. Su mundo se encuentra alejado del Sol por lo que idearon un plan, obtener oro de planetas vecinos al suyo para que, esparciendo sus partículas en el aire, el sol pueda reflejarse y  alcanzar sus tierras. En ese plan transitaban cuando se encontraron con Gaia y sus portales cósmicos abiertos. 

Analizaron la situación y a sus fines dominatorios, les pareció más pertinente ingresar por la Atlántida. Ellos contaban con una tecnología asombrosa que ostentaron y le ofrecieron a los Atlantes. Estos ávidos de sabiduría aceptaron, pese a que algunos incrédulos sospecharon la maniobra. 

Al poco tiempo, los anunnakis, habían logrado someter y adoctrinar a los atlantes bajo una manipulación genética. Pasaron a ser sus esclavos, en ellos obtuvieron el alimento que necesitaban para vivir: el derramamiento de sangre con miedo. Ambos elementos son de una vibración muy baja, por lo que cada vez que cae sangre al suelo, humana o de un animal, ya sea por una pelea, guerra o sacrificio los reptilianos están de fiesta. Del mismo modo, cuando en el corazón de las personas aparecen sentimientos de odio, avaricia, envidia, rencor, etc. 

Ellos lograron establecer una guerra entre los Atlantes y los Lemurianos. No tenían otra forma de doblegar directamente a los habitantes de Lemuria debido a su evolución espiritual. 


Pero ¿cómo pudieron los anunnakis lograr el sometimiento de los hombres?

Simple, aunque todavía no te lo hemos contado. Anteriormente hablamos que la raza humana, específicamente los lemurianos y los atlantes habían recibido mensajes espirituales y de tecnología avanzada de parte de extraterrestres. Pues bien, los humanos son el resultado de una combinación de 12 conexiones, 2 pertenecientes a la raza reptil, 6 a la raza cetácea y 4 producto de la fusión de otras  razas cósmicas. Es decir, en nuestro ADN fuimos formados por extraterrestres.

Los humanos, de estas 12 hebras del ADN, sólo tenemos despiertas dos. El resto fueron desconectadas. A estas alturas sabrás que las que siguen en conexión son las pertenecientes a los reptilianos, pues ellos fueron los encargados de adormecer a las demás.

Ellos quieren que permanezcas dormido, sometido y temeroso. Están por todas partes: en los medios de comunicación, en nuestros gobernantes, en la iglesia, en los procuradores de las guerras y los conflictos, en los que pelean por el petróleo, en lo que instalan la dependencia a las drogas, alcohol y al tabaco; en los que contaminan al planeta...

"No lo olvides, derramamiento de sangre, ese es su alimento".

Ellos saben perfectamente que desde hace un tiempo estamos despertando, y eso los vuelve locos, porque nosotros somos su alimento y si nos despertamos, nos revelamos, entonces ellos morirán. Ellos temen que descubras que somos Dioses en potencia, ellos están horrorizados con que recordemos que poseemos el arma más poderosa de todas: el amor. 

Pero en esta tarea no estamos solos, nos asisten las razas cósmicas de luz, pero lo hacen desde el respeto a nuestra propia libertad. Ellos esperan que nuestra consciencia despierte sin tener que intervenir.


Razas cósmicas de amor y luz

Raza Felina

Conformada por felinos humanoides, raza del último recurso. Sólo interceden cuando el problema es notablemente denso y de oscuridad. Ayudan a restablecer el orden, destrozan a los entes oscuros que nos respetan las leyes cósmicas y universales. 

La esfinge es un legado que nos han dejado para que no olvidemos su Amor, Luz, Sabiduría y Apoyo. Los gatos, tigres, leones, jaguares y pumas son su expresión en esta tercera dimensión. 

Raza Halcón Cóndor

Son ángeles solares, en nuestro planeta han encarnado como Incas y Mayas. Viven en el sol, son hombres y mujeres de gigantescas alas y máscaras de halcón.

Raza Cetácea

Los delfines, ballenas y belugas son su manifestación en el plano de la tercera dimensión. Son re-transmisores de todo el amor, luz y sabiduría cósmica. Tienen la misión de terminar de formar la rejilla crística de Gaia.

Han inspirado el Reggae, pues su frecuencia vibratoria está en resonancia con la ley del mar. De allí que su máximo exponente sea MAR-LEY, LEY-MAR, Ley del Mar. Este género musical se desarrolló en Jamaica, una isla rodeada por cetáceos.

Guerreros del Arco Iris

Poseen un alto nivel de vibración, iluminan y contrarrestan la oscuridad. Son los más poderosos del universo. Son semillas estelares.

Cuando encarnan en esta tercera dimensión, sufren un shock enorme, pues movilizados por el amor, ayudan al planeta pero lo hacen sin recordar quiénes son, cuál es su misión y las armas que tienen para cumplirla. Muchos han encarnado en el imperio Inca. Actualmente trabajan para que América sea el nuevo epicentro espiritual de Gaia. Como en otro momento lo fue la India y el Tibet.


Los lemurianos y los atlantes nos dejaron un gran legado, y se dice que pronto sus mundos evolucionados volverán a emerger a la superficie. 

Es muy probable que si estás leyendo esto sea porque estés despertando o bien porque seas un Guerrero del Arco Iris, quizás un sobreviviente lemuriano, tal vez un atlante... 

Nos reconforta haberte re-encontrado.