Hannah Arendt el amor pudo más que su razón

Hannah Arendt fue una de las figuras que generó más polémicas entorno a su pensamiento político durante el siglo XX. 

Dedicada a la filosofía desde muy joven y víctima del exilio durante la escalada nazi de los cuarenta formuló una teoría de como un ser humano normal se llega a convertir en un genocida bajo la sombra del totalitarismo, en el Holocausto. A Hannah Arendt este intento de justificación le valdría críticas de todo tipo.

Su biografía


Filósofa alemana, nacida en Hannover el 14 de octubre de 1906 y fallecida en Nueva York en 1975.
De familia judía, originaria de Königsberg (Prusia), realizó sus estudios entre 1924 y 1929 en las universidades de Marburgo, Friburgo y Heidelberg. Sus profesores fueron entre otros Edmund Husserl y Martin Heidegger. Es en Heidelberg donde obtiene el doctorado en filosofía bajo la supervisión de Karl Jaspers. 
«La filosofía llegó a mí cuando tenía 14 años; o conseguía estudiar filosofía o me ahogaba»



Es en el año 1924, en la universidad, cuando se enamora de uno de sus profesores Martin Heidegger, del cual podemos decir que era católico, casado, con dos hijos y que más adelante se convertiría en el filósofo del nazismo. Pero a pesar de estar en apariencia parados, desde lo que sería su ideología, en veredas opuestas esta relación duraría en la clandestinidad casi 2 años. La afiliación pública de Heidegger al nazismo puso una pausa a esta relación, la comunicación entre ellos se interrumpe en 1932 para reanudarse 1950.
Martin Heidegger satisfacía a Hannah Arendt en lo intelectual de una manera que sus esposos, Günter Stern y Heinrich Blücher no pudieron lograr. Se dice que tuvieron encuentros a lo largo de sus vidas pero nunca decidieron estar juntos, como si faltara algo para lanzarse, como si el lanzarse arruinaría esta relación maravillosa que tenían.

La filosofa Hannah Arendt



El exilio


En 1933 con la llegada de Hitler al poder es obligada a trasladarse a Francia, siete años después es capturada y detenida durante la escalada nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Logra escapar de este internado junto a otros emigrados y se instala en Estados Unidos, donde, en 1951 publica "Los orígenes del totalitarismo", quizá su obra más conocida. Se trata de un libro sobre filosofía política, logra trascender abordando temas como el racismo, el imperialismo y el antisemitismo. 
En 1958 publica " La condición humana ", obra en la que la autora desarrolla su postura sobre los conceptos políticos básicos, como la democracia, el poder, la violencia y el dominio.

Detención y juicio a Aldolf Eichmann


En el año 1961, se inicia el juicio a Adolf Eichmann por genocidio hacia el pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial.
Eichmann había ocultado su identidad durante años, logró huir a Argentina en 1950, donde bajo el nombre de Ricardo Klement había logrado rehacer su vida junto a su familia. 
En 1959 la empresa de origen alemán Mercedes Benz reabrió sus puertas en Argentina y fue precisamente, Eichmann quien ocupó el cargo gerente de planta.
Compra una casa en la zona norte del Gran Buenos Aires y es precisamente su vecino Lothar Hermann, un judío alemán ciego, quien descubre su verdadera identidad.
El Mossad (agencia de inteligencia Israelí) no cree en un principio en la denuncia de un ciego, pero luego analizando fotografías tomadas de manera clandestina reconocen que efectivamente se trata de Eichmann.
Ya que el gobierno Argentino rechazaba las solicitudes de extradición de criminales nazis los israelíes decidieron raptarlo y llevarlo a su país para juzgarlo.

La ejecución


En Jerusalén se desarrollo el juicio, Eichmann como era de esperar alegó que sus acciones obedecían a respetar las órdenes de sus superiores. Fue declarado culpable y condenado a morir en la horca.

En la prisión de Ramla el 31 de mayo de 1962 se dio cumplimiento a lo dictaminado en este juicio, las últimas palabras de Aldolf Eichmann fueron:
"Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera".

La corresponsal


Fue llamado el "Juicio del Siglo", comenzó el 11 de abril de 1961 en Jerusalén (Israel) y la mayoría del los medios de comunicación de la época enviaron periodistas a cubrir el evento.
La revista estadounidense The New Yorker envió a Hannah Arendt para cubrir el juicio del teniente coronel de la SS nazi y responsable de la deportación que acabara con la ejecución de más de 6 millones de judíos.
Una opinión de las más autorizadas sin dudas, basándose en sus antecedentes, una opinión que generaba expectativa.
¿Qué tendría para decir Hannah Arendt sobre el juicio?, ¿sobre Eichmann?, ¿sobre el régimen...?


Su opinión sobre Eichmann


Las publicaciones que redactó sobre él despertaron admiración en unos pocos, mientras que en muchos más provocaron enojo e ira. 
Cuando publicó esos artículos en forma de libro titulándolo "Eichmann en Jerusalén, sobre la banalidad del mal", fue tomado de la peor manera.
Mientas que la opinión pública mundial veía a Eichmann como un instrumento adecuado de un régimen criminal, Hannah Arendt lo describió casi como un pobre hombre que solo cumplía ordenes.
El concepto de "Banalidad del Mal" remite a un hombre normal, no un demonio, con un amplio sentido del orden que se había apropiado de la ideología nazi, que no se comprendía sin el antisemitismo y que orgulloso llevo adelante.
Intentó mostrar a Eichmann como un hombre más, muy recto, obediente, prolijo y ambicioso, no alguien malo, una persona normal, resultado que lo que le tocó vivir, cumplir y dirigir.

El segundo punto de indignación con su reporte


Para agregar a la opinión sobre Eichmann, el hombre tras el cargo, Arendt criticó la actuación de los líderes de algunas asociaciones judías que según su propia investigación habrían entregado listas de fieles a los nazis a cambio de salvaguardar sus propias vidas. Según ella, sin estas listas la cantidad de deportaciones de judíos durante la guerra podrían haber sido menor.


Se esperaba otra cosa


La opinión casi en defensa de Eichmann, la crítica al papel de las asociaciones judías durante la guerra y un intento de crítica a la legitimidad del juicio fueron razones relevantes para generar el descontento popular sobre sus opiniones.
Parecería como si no fuera ella quién escribiera, como si los textos salieran de la pluma de Martin Heidegger, lo que si podemos decir es que defraudó a propios y extraños.
Sus seguidores seguramente esperaban una opinión más jugada, alguien que está del mismo lado, alguien que siente y se solidariza con el dolor de los caídos.
Pero Hannah traicionó sus raíces judías, así como Pedro y Judas negaron tres veces y vendieron a Jesús respectivamente


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