Coronavirus y trastornos mentales asociados

CORONAVIRUS Y TRASTORNOS MENTALES ASOCIADOS A LA CRISIS SANITARIA

El confinamiento global nos ha introducido en una zona desconocida a la cual nos tenemos que acostumbrar para poder resguardarnos nosotros y nuestros seres queridos. Hoy los países se han replegado, cerrado sus fronteras y han focalizado su atención en la salud de sus ciudadanos. Las medidas preventivas tratan de aplanar la curva del contagio del Coronavirus, que se ha diseminado a lo largo y a lo ancho del planeta, cobrándose miles de vidas y propagando una larga lista de trastornos mentales asociados.

En este artículo queremos compartir una reseña de una exhaustiva lectura sobre investigaciones de la comunidad psiquiátrica acerca de el coronavirus y trastornos mentales que se han visto incrementados o bien se han desarrollado a partir de la propagación de esta pandemia mundial.

Antes de comenzar a mencionar y describir las patologías mentales más recurrentes en esta crisis sanitaria, social, económica y política debemos aclarar que muchas de ellas son de una aparición congruente con la situación que estamos viviendo y que su expresión denota que no estamos adormecidos ante la emergencia que ella suscita. Por el contrario, podemos y necesitamos exteriorizar lo que nos conmueve y moviliza el surgimiento del Coronavirus y su impacto en nuestra vida diaria.


TRASTORNOS MENTALES 

ANSIEDAD

El presidente de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA), Santiago Levín nos dice que un cierto grado de ansiedad, es esperable y hasta adaptativo en las circunstancia que nos tocan vivir. Las personas que sufren algún tipo de trastorno de ansiedad son más vulnerables en estos contextos.

Así mismo, la doctora López Geist expresa que es muy distinto el efecto entre aquellos que pueden mantenerse con su familia durante el confinamiento, que el efecto que tienen quienes viven solos, son adultos mayores y no están familiarizados con el uso de la tecnología. El aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) requiere diseñar la sociabilidad a través de modos virtuales para que no ocurra un aislamiento social.


PÁNICO

El psiquiatra León Daniel Matusevich distingue entre un miedo lógico y normal por la situación que estamos atravesando y otro de índole exacerbada. El primero puede contribuir a conductas positivas, como son el cuidado personal, familiar y social. En cambio el segundo es un miedo patológico, que  paraliza, desorganiza y produce pánico.

En este sentido, la psiquiatra Liliana Mato nos plantea que sentir angustia, miedo, rabia e impotencia es absolutamente normal. Lo importante es poder compartir las emociones que nos atraviesan. Al nombrarlas, logramos un movimiento muy importante para no quedarnos bloqueados en ellas. El tipo de expresión no necesariamente tiene que ser a través del discurso verbal, también puede llevarse a cabo a por medio del arte: pintura, escritura, música, etc.

 

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC)

El doctor Levin refiere que un cuadro de TOC en el que predominen las obsesiones de contaminación, puede verse empeorado producto de la información alarmante que recibimos permanentemente de los medios de comunicación. Pero existen casos, con el mismo diagnóstico que sienten un profundo alivio al poder quedarse en su hogar y no tener que exponerse a la ansiedad que le demandan la inagotable repetición de sus rituales, al cual se veían obligados a realizar cada vez que tenían que salir de sus casa.

Como toda patología mental, no pueden hacerse generalizaciones, pues cada sujeto piensa, siente y reacciona de un modo singular

 

HIPOCONDRÍA

En este caso, el presidente de de la APSA, nos explica que el sujeto hipocondríaco presenta una excesiva preocupación por su propia salud. Lo cual nada tiene que ver con conductas responsables de autocuidado y de cuidado de los demás. La hipocondría está caracterizada por una intensa ansiedad y momentos de extrema angustia que llevan a un recurrente auto-chequeo de los  síntomas y signos propios del Coronavirus.

 

DISTRESS

Otro tema relevante es estos tiempos es el Distress. En este caso nos referimos al temor al contagio, el miedo incipiente a la muerte, la pérdida de un ser querido, el aislamiento transitado en total soledad, el distanciamiento de los familiares y amigos, la caída de la economía familiar, la pérdida de un trabajo, la desinformación y al mismo tiempo la sobre-información, la paranoia y, el sufrimiento por la violencia doméstica acrecentada en medio del ASPO.

Resumiremos que el distress representa la respuesta que experimenta un sujeto cuando tiene que enfrentarse a excesivas demandas sobre las que no tiene ningún tipo de control.

 

DEPRESIÓN

Antes  la pandemia global, la ONU informó que unos 264 millones de personas han sido afectadas por depresión en todo el mundo. La situación es muy grave y se está haciendo crónica. Las personas se sienten desesperanzadas y con la angustia de no saber cómo podrán continuar con su vida. En los relatos de la gente se repite la pérdida de sentido de sus vidas.

 

ESTRÉS POST TRAUMÁTICOS

Tanto en España como Italia, el impacto de la de mortalidad por COVID-19, se ha evidenciado en un colapso emocional del personal sanitario. Muchos de ellos ya presentan síntomas de estrés post traumático severos. Existe una gran preocupación porque estos mismos padecimientos pueden emerger próximamente en el resto de la población.

 

También se han registrado aumentos en las reacciones hostiles de ira e irritabilidad, dificultades en la concentración, gran desgaste y abatimiento, sentimientos de frustración y aburrimientos, trastornos de la alimentación y del sueño, incremento del consumo de sustancias adictivas ilegales y el crecimiento del consumo de psicotrópicos.

 


Coronavirus y  trastornos mentales

PALABRAS FINALES

La presentación de esta reseña, nos invita a comprender la importancia de cuidar a todos y a todas en este momento tan crítico. Y destacar que en este contexto de emergencia sanitaria, debería hacerse un seguimiento especial de las personas que padecen trastornos mentales graves, implementando todas las medidas posibles y necesarias para que no queden aislados de ayuda y contención. Así mismo, garantizar que no se interrumpan los tratamientos instaurados. En otras palabras, atender al mismo tiempo la propagación del Coronavirus y  trastornos mentales que son desencadenados o bien presenten desmejorías producto del mismo.

 

Para finalizar, dejaremos una reflexión:


“Hubo una enorme dedicación a aplanar la curva de contagios y muertes del coronavirus, a atender la curva de la economía, pero todavía nadie se puso a hablar de la curva de los trastornos de salud mental en la sociedad”.

 



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