Doble cuántico y la teoría del desdoblamiento del tiempo


El doble cuántico es el actor principal de la teoría del desdoblamiento del tiempo de Garnier Malet


Todo lo creado es multidimensional. Los humanos no somos excluídos de esta regla y también tenemos nuestro doble que nos aconseja cómo actuar a cada instante y nos previene de acontecimientos desagradables. Algunos le llaman Intuición, otros Sexto sentido o Voz interior. Existen quienes lo contemplan como un Ángel de la Guarda. En Física Cuántica le llamamos, Doble Cuántico o Yo cuántico. 


Nuestro Doble Cuántico


El doble cuántico opera a una velocidad mayor que la de la luz, porque simplemente está en otro plano. Sin embargo, el yo cuántico no es algo ajeno a mi, sino que por el contrario soy yo mismo operando a otra velocidad, en otro plano. En esta dimensión, el tiempo no es lineal, como lo concebimos habitualmente. En contraposición a nuestro tiempo presente, el tiempo cuántico parece estirarse, por lo que un segundo para el yo actual, equivale a un día entero para nuestro yo energético. 

Por esta razón, cuando le encomendamos una misión o le presentamos una situación, él evalúa todas las infinitas posibilidades de acción, prueba cada una de ellas, y vuelve al presente, en el plano en el que estamos, para ofrecernos actualizada la que más nos conviene. 

Suena a ciencia ficción pero esto es real.

Esta otra parte de mi, viaja constantemente al futuro, analiza el abanico de posibles opciones de acción y determina cuál es la más adecuada, en el momento que se realiza la consulta. Este rol de conducción y guía nos permite a quienes estamos en este plano, pedirle asesoramiento cada vez que tenemos que enfrentar una situación compleja o bien cuando nos sentimos desorientados y no sabemos qué hacer.


¿Cómo conectar con nuestro doble cuántico?


Para poder activar nuestra conexión con nuestro yo cuántico, tenemos que invocarlo. Para lograr una buena comunicación con él tenemos que establecer un canal abierto y armonizado. De este modo, lograremos que el pueda trasmitirnos la información  que le hemos solicitado y en nuestro caso, tendremos las herramientas para interpretar su mensaje.

Para poder comprender como opera nuestro doble cuántico, tenemos que romper con las estructuras y nociones tradicionales de movimiento, tiempo y espacio que son propias de la dimensión que habitamos. Esto ya lo mencionamos en "La teoría del desdoblamiento del tiempo, un cambio de paradigma ", y sugerimos al lector que para una mejor comprensión del tema, lea dicho artículo. Pierre Malet nos invita a transitar un nuevo paradigma sobre nuestra concepción del tiempo, y es el quien teoriza que podemos estar en más de un lugar al mismo tiempo, ya que el tiempo es relativo. 

Ese aliado, llamado yo cuántico tiene la capacidad de desplegarse y actuar en simultáneo, pues el tiempo donde se mueve es meteórico. Al ser invocado, le ofrece a nuestro yo actual la información que tanto necesita.


¿Cuál es el mejor momento para activar nuestra comunicación con el doble cuántico?


El mejor momento para activar nuestra la conexión con nuestro yo cuántico es antes de dormir. En ese momento nuestro cuerpo, comienza a distenderse, se desconecta del mundo exterior y se entrega a la relajación. 

Es aconsejable que antes del descanso, la persona realice una meditación para que su ser se equilibre y armonice, lo cual permitirá una comunicación más fluida con su yo cuántico. Si no estas habituado con las prácticas meditativas puedes realizar respiraciones profundas y lentas hasta alcanzar un estado de calma mental y distensión corporal. Recuerda inhalar por la nariz, retener por un momento el aire y soltarlo por la boca.

Si tienes el hábito de la meditación, te proponemos que lo hagas sentado, así la energía circula mejor por tus chakras o portales de energía. Si te gusta meditar tumbado también puedes hacerlo pero el flujo energético no circulará de la misma manera y corres el riesgo de dormite antes de establecer el contacto.

Luego de alcanzar el estado de paz interior, concéntrate en tu pedido, en la situación que te preocupa y pídele a tu yo cuántico que te asista para encontrar la solución más adecuada. Decreta que por la mañana podrás contar con la respuesta que esperas. Antes de dormir bebe un vaso de agua, ya que mediante ella las células de tu cuerpo se hidratarán y estarán más receptivas para captar el mensaje que le brinde el doble cuántico. 

Recuerda poner poner mucha intención en tu pregunta, humildad y gratitud. Pues mientras descansas tu yo energético trabajará toda la noche para darte la respuesta que esperas a la mañana siguiente. Durante la fase de sueño más profunda recibirás la información que solicitas y al despertar podrás acceder a tal contenido.

No te frustres si la primera vez que lo haces, no logras percibir el mensaje, pues como todo, requiere de entrenamiento para afianzar la conexión y para aprender a interpretar la información que recibas.

Entrena cada noche y descubre por las mañanas el fruto de tu constancia. 


doble cuántico

Si te gusto el artículo puedes compartirlo. 
Si te interesó leer una manera diferente de concebir el tiempo te recomendamos la lectura de: